Ya es hora, me lo recuerdan los ladridos de una manada de perritos.
Percibo los sonidos, ya lo habia dicho, pero también percibo los no sonidos y los no silencios tanto como el mutismo.
Que de qué hablo? Elemental como el ciclo del agua, basico como la degradacion de los compuestos organicos... Nada finaliza, no es posible a la materia desaparecer, simplemente no esta en sus capacidades fisicas. Lo que si pasa son los cambios, las evoluciones, las revoluciones cuya gestacion y desarrollo es influido por tan innumerable cantidad de estimulos y situaciones que no llegamos a percibir el orden natural y lo llamamos caos.
Pero todo esto ya lo sabemos. Logico : somos el todo, nos hacemos parte unos de otros, en el fondo - ese fondo donde resuenan todas nuestras verdades y al que no nos gusta prestar mucha atencion - siempre hemos sabido todo acerca de todo, solo que un desafortunado giro evolutivo nos hizo confiarnos mas de lo que ven los ojos que de cualquier otra capacidad perceptiva.
Aaaaaaaahhhhhhh... estoy respirando. Una playa que conoci hace tiempo olia a cascara de sandia, ese olor-a-sabor de algo tan fresco que quita la sed ("déjale algo a los chanchos, niñita!" me decian cuando escarbaba y escarbaba la sandia llegando hasta el fondo de la cascara). Cuando cumplia 5 años, antes de despertar comencé a soñar con un campo tan verde, con manzanos en flor y pajaritos que trinaban para mi gran deleite... empecé a repetir "mira los pajaritos, qué lindos los pajaritos..." y el sonido de mi propia voz me desperto: al lado de mi cama estaban mi papa y mi mama, silbando y soplando sobre mi frente para despertarme y desearme feliz cumpleaños. Mi abuela nos visitaba cuando viviamos lejos, me llevaba a caminar a la plaza y en el camino me compraba un helado de barquillo: "de piña, para mi niña", decia mi dulce recuerdo, mi amada abuela. Y también me decia "qué quiere la reina mora" y yo, que no sabia de la existencia de los moros, creia que me llamaba mora como las frutitas, como podia ser la reina frambuesa o la reina frutilla.
Después que la muerte del cuerpo sobreviene no queda mas opcion que la resurreccion, no hay otra via, no se nos pregunta si queremos o no, porque ocurre a un nivel en el que no funciona la conciencia.
Como en la muerte d'ailleurs, donde no habia opciones y eso me tranquilizaba : la muerte la resurreccion y la vida no tienen eleccion posible, deben SER, deben ocurrir y no es parte de nuestras facultades modificarlo ni menos evitarlo, somos absolutamente libres de experimentar de ida y de vuela, una y otra vez todos nuestros estados, precisamente porque no podemos dejar de hacerlo! y eso es el descubrimiento que me dio la tierra, es la luz al final del tunel, es la reencarnacion, la vida eterna, el renacimiento...
Solo hace falta una oportunidad para que la semilla que duerme hace decenas de años bajo la tierra salada del desierto pueda asomar en flor y continuar el ciclo de la vida.