martes, octubre 07, 2008

Siempre escucho los ruidos, todos ellos: voces que se quejan, voces que cantan, el viento en las hojas, las hojas de un libro pasando entre los dedos, el "crac" de una manzana entre los dientes.
A veces hasta puedo escuchar el sonido de una l
ágrima caer sobre la almohada de plumas que está destinada a sofocarla, cientos de kilometros lejos de mí.
A veces escucho como si me llamaran, pero a esos sonidos no les creo porque, en vida, siempre que acudí, sobré. No, no es verdad, pero ahora que estoy muerta tengo esa impresión.
Cuando estaba viva solía pensar:
Al otro d
ía de muertos mis padres podré al fin morir, porque mi hermano no tendra problemas serios en seguir su ruta y fuera de él, 2 ó 3 personas se entristecerían una semana, quizas, y después 5 ó 6 dias al año durante 2 años más o menos.
El resto
tal vez se diría "pero por qué? parecía alguien tan alegre, tan llena de vida, que gozaba cada segundo al máximo" o incluso alguno que me conociera mas aventuraría un "había algo de triste en el fondo de sus supiros".
Eso pensaba cuando vivía y me angustiaba. Ahora que estoy muerta me doy cuenta que solo pensarlo ya me mataba, me adormecía, me concentraba en otra cosa que el dolor original.
Muchas veces me autocompadecí y lloré hasta deshacerme sobre mis dolores tan invisibles, tan efímeros, tan hondos. Me grité 100 veces, ensordecida bajo la ducha, que era una estúpida, incapaz de tomar las decisiones correctas aunque las conociera.
Conocer las respuestas me hacía inteligente, no hacerme caso me convertía en la mayor de las taradas. It's a choice to stay, it's a dream and I wanna wake.
Es tan curiosa la vida, tan llena de luces y colores, de ruidos, cantos, suspiros, aromas... Todo agit
ándose alrededor en la perfecta cadencia de engranajes invisibles. Pero hace falta agitarse al mismo ritmo para percibirlo, sino todo es una maraña inconexa y borrosa que se escapa a la velocidad del rayo o bien una foto eterna en donde no tenemos opción de movimiento.
Eso le agradezco a la muerte: no hay donde ir, no hay otro camino que seguir, no hay otro peldaño que subir, no hay expectativas que sostener. Se est
á aquí sin esperar nada más... ni nada menos.
Cada vez que recuerdo esto me aferro a mi tierra h
úmeda, aún si ya no tengo dedos.
Cada vez que no puedo respirar agradezco no tener necesidad de hacerlo nunca m
ás y no desesperarme al constatar que mis pulmones no guardan suficiente aire en cada inspiración.
Cada vez que estas cosas pasan por mi mente me gustar
ía que todos pudieran entender que es mejor así para mí, que aquí no hay nada y que eso es todo lo que necesitaba...

8 comentarios:

raindrop dijo...

Tenía unas ganas de leerte...
Me dejas con muchos pensamientos interesantes, casi (o casi sin casi)llegando a sentir lo que me sería imposible sentir. jajaj ni yo mismo lo entiendo

besos P

dodo dijo...

You 've been away a long time- i missed your poetic language. But i think it's much darker here than it used to be...
Cuídate!

huelladeperro dijo...

La luz...

DINOBAT dijo...

Es que no estás, por ende no ves, pero sentir es diferente, desde una perspectiva radical, renaces desde allá...

raindrop dijo...

¿Te acuerdas de una respuesta que me enviaste hace unos meses?
Te espero allí, donde me dijiste :D

Real-X dijo...

cada quien sabe lo que lleva dentro y con lo que puede cargar y qué no, incluso el cuerpo puede ser un estorbo en esta vida, pero ¿quién sabe si más allá te encuentras con otro tipo de obstáculos?

un abrazo

Gio Yakún dijo...

Creo que es tiempo de resucitar... reencarnar... volver.

Te esperaré.

Gio. (antes Centrífugo)

estados dijo...

Claro, claro. Si sólo fuera verdad lo que dices. Pero no lo es. Y éso es lo peor, en vida tenemos una cierta perspectiva de la muerte, como un alivio, un descanso, un llegar a algo por fin.

Pero parece que eso no es asi.

Un beso